|
La red de radiotelescopios ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), que se está construyendo en el de desierto de Atacama (Chile), fruto de la colaboración entre Europa, Norteamérica y Japón, comienza sus operaciones científicas este fin de semana, una vez que ya están instaladas 16 de las 66 gigantescas antenas de las que consta el proyecto. Cuando esté en marcha totalmente permitirá ver más lejos y viajar más atrás en el tiempo hacia el origen del Universo.
Este lunes está previsto que sus patrocinadores den el pistoletazo de salida a una instalación que se quiere que esté terminada para el año 2013, si todos cumplen sus compromisos. Por parte europea, la financiación viene del Observatorio Austral Europeo (ESO), que tiene que instalar 25 de las antenas.
ALMA es el resultado de la fusión de tres proyectos astronómicos:
- Millimeter Array (MMA) de los Estados Unidos
- Large Southern Array (LSA) de Europa
- Large Millimeter Array (LMA) de Japón
Su conjunto principal ocupará una gran área de 5.650 metros cuadrados en la que habrá 54 antenas de 12 metros de diámetro y otras 12 de siete metros. Su función: captar y concentrar las ondas de radio submilimétricas que llegan desde el Cosmos y que han emitido los astros desde su origen.
Todas las antenas estarán conectadas por 15 kilómetros de fibra óptica, a través de la cual los datos llegarán a los astrónomos. Cuando las 66 estén en marcha y funcionen como un único telescopio, será el observatorio terrestre más grande que se haya construido. No sólo ayudará a acercar a la Tierra momentos de la formación de los planetas y las estrellas que ocurrieron hace miles de millones de años, sino que podría captar el momento del origen del Universo, la gran explosión o Big Bang.
Una de las últimas en llegar hasta el llamado Llano de Chajnator, a 5.000 metros de altitud, ha sido una antena europea de siete metros de diámetro, el pasado mes de julio, cuya estructura de hierro, como la de las otras 25 que tendrá que aportar el ESO, ha sido fabricada en España.
De momento, los proyectos científicos que se pongan en marcha desde este fin de semana servirán para probar el observatorio en unas condiciones reales de trabajo. Se estima que los astrónomos de todo el mundo ya han pedido 10 veces más tiempo de observación del que habría disponible, lo que aventura una tremenda criba científica.
De momento no se espera que la actual crisis económica afecte a este proyecto internacional, dado que ya está adjudicada la contratación de todas las antenas en varios países.
|