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Una investigación del Instituto Universitario de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir asegura que el deporte beneficia al cuerpo de los niños y también su mente. Según el estudio, la práctica continuada y sistemática de actividades físico deportivas ayuda a que los niños tengan una mejor atención, aumentando su rendimiento cognitivo entre un 15% y un 25%.
Los expertos analizaron la práctica deportiva y el rendimiento atencional de niños entre 10 y 12 años de un colegio público valenciano y de la Escuela de Fútbol del Valencia Club de Fútbol. Los niños del Valencia CF realizaban tres entrenamientos planificados de 90 minutos de duración tres días a la semana y jugaban un partido semanal. En cambio, el grupo del colegio público valenciano realizaba actividades físico deportivas o clases de educación física durante menos de 5 horas a la semana.
Todos realizaron diferentes tareas experimentales con una serie de estímulos visuales con las que se intentó medir el nivel de alerta (relacionada con la capacidad de ser estimulado con estímulos sonoros novedosos), la orientación atencional (relacionada con la capacidad de distracción de los niños con estímulos irrelevantes para la tarea principal) y la resolución de conflictos (relacionada con el pensamiento estratégico y selección de respuesta).
Los resultados mostraron que la capacidad de atención aumenta entre un 15% y un 25%. De la misma manera, los niños que realizaban menos ejercicio cometían un 7% más de errores. Y los que practicaban deporte en equipo como baloncesto, fútbol o balonmano, eran un 25% mejores en la tarea de diferenciar estímulos relevantes y no relevantes comparados con los que lo hacían de forma individual, como natación o atletismo.
El deporte además fomenta el aprendizaje de las reglas sociales, a que se supere el individualismo y ayuda a quienes son más tímidos a que se abran a los demás. Permite canalizar la impulsividad y la agresividad, y favorece la mejora de la coordinación, las posibilidades motoras y el crecimiento sano de huesos y músculos.
Practicar deporte, además de prevenir la hipertensión, la diabetes mellitus 2 o el colesterol, ayuda a su desarrollo. Pero cada edad tiene su nivel:
- Hasta los 8 años: Juegos, ejercicios de psicomotricidad, coordinación y equilibrio, ejercicios de sentido del ritmo y del espacio. Marchar, saltar, trepar y danzar.
- De 8 a 12 años: Ejercicios que contribuyan al crecimiento y desarrollo general, con aumento de las actividades diarias, y que estimulen el desarrollo de las cualidades físicas (resistencia, fuerza y flexibilidad). Este periodo es muy bueno para aprender la técnica de los distintos deportes.
- De 12 a 14 años: Aumentar el entrenamiento de la técnica de cada movimiento deportivo y comenzar algún tipo de competición que mantenga la motivación a través del juego.
- A partir de los 14 años: Este es un buen momento para empezar un entrenamiento más especializado, con incremento del volumen de carga y entrenamiento en general.
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